Nuestra Historia
No empezó con un plan de negocios. Empezó con unas esporas, un pequeño invernadero universitario y la curiosidad de una estudiante de agronomía en Bogotá.
La primera espora
Diana González, estudiante de Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional de Colombia, descubre el mundo de la fungicultura. En un pequeño invernadero de la universidad, sus primeros hongos orellana empiezan a brotar. Lo que parecía un experimento se convierte en una pasión.
Foto: La primera espora
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Dos caminos se cruzan
Diana y Alex se conocen en Bogotá. Los dos comparten la misma fascinación por los hongos, ella desde la agronomía, él desde la tecnología. Una amistad que nace rápido y se convierte en ganas de hacer algo juntos. Así empiezan a darle forma a lo que después sería Monte Jongas.
Foto: Dos caminos se cruzan
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La universidad como laboratorio
Nace Fungiculturizate UNAL y MiceliUN, grupos estudiantiles en la Universidad Nacional de Colombia dedicados a la educación y divulgación de la fungicultura. Talleres, charlas, eventos y mucho micelio. La comunidad empieza a crecer.
Foto: La universidad como laboratorio
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Monte Jongas nace
Con el impulso de la comunidad universitaria y la convicción de que los hongos merecen un lugar en la mesa colombiana, nace Monte Jongas. Alex, ahora cursando su doctorado en Estados Unidos, y Diana desde Bogotá, demuestran que la distancia no es obstáculo cuando la visión es compartida.
Foto: Monte Jongas nace
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El equipo crece
Felipe Almanza, quien venía de los grupos estudiantiles Fungiculturizate UNAL y MiceliUN, se une al equipo. La semilla que se sembró en la universidad empieza a dar frutos fuera de ella.
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El equipo se completa
Juan Cardona, también proveniente de los grupos estudiantiles de la UNAL, se une al equipo. Ahora somos cuatro y la energía se multiplica.
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Cultivando futuro
Tienda online, talleres presenciales, una comunidad jonguera creciendo y la misión más clara que nunca: hacer de la fungicultura una parte fundamental de la cultura colombiana. Y esto apenas empieza.
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“Los hongos nos enseñaron que las cosas más extraordinarias crecen donde nadie está mirando.”
— Diana González, Fundadora

